Personalidad

 Resumen capítulo 11-La personalidad



Muchos de nosotros usamos el término personalidad muy seguido en nuestro día a día, pero ¿qué es exactamente la personalidad? La personalidad es el patrón único de pensamientos, emociones y también comportamientos que se muestran a largo plazo. La personalidad entonces se podría decir que es quién eres, haz sido y serás. A veces el término personalidad se confunde con carácter (conjunto de cualidades y actitudes únicas de una persona), sin embargo la personalidad es regida por rasgos. Los rasgos de personalidad son esas cualidades estables que se demuestran la mayoría del tiempo y que influyen el comportamiento, la salud y el éxito.

Los tipos de personalidad. En la vida cotidiana se califica mucho a las personas por tener ciertos tipos de personalidad, estos tipos de personalidad son categorías creadas para personas que comparten varios rasgos en común. Por ejemplo, el psicólogo Carl Jung establece los conjuntos de personalidades extrovertidas (audaz y sociable, enfoca la atención al exterior) e introvertidas (tímida y reservada, enfoca la atención hacia el interior). 

La personalidad también tiene que ver con en el autoconcepto (las ideas, percepciones, historias y sentimientos que uno tiene sobre quién es, una imagen y entendimiento de tu propia personalidad) y por la autoestima (una personalidad con autoestima baja presenta una autoevaluación negativa, es inseguro y sin confianza, y autoestima alta presenta seguridad, orgullo, respeto y confianza de sí mismos y valora sus fortalezas tanto como sus debilidades). Estos dos conceptos pueden ser afectado por la cultura. 

También existen teorías de la personalidad (sistemas de conceptos, suposiciones e ideas que se hacen para comprender la personalidad y el comportamiento humano): Teoría de los rasgos (qué y cómo los rasgos forman la personalidad), teoría psicodinámica (funcionamiento interno de la personalidad como conflictos y luchas), teorías humanísticas (experiencia privada subjetiva y comportamiento personal) y teorías conductistas (cómo el ambiente, el condicionamiento y el aprendizaje afectan la personalidad).

Existen distintas formas de evaluar la personalidad, la entrevista (preguntas para analizar la vida, los rasgos o estado mental de la persona) estructurada (preguntas planeadas) o no estructurada (preguntas libres e informal), la observación directa (observar las acciones de los demás, como las pruebas situacionales), evaluación conductual (medir la frecuencia de los comportamientos específicos) y pruebas proyectivas (descubrir deseos, pensamientos o necesidades ocultos o inconscientes como descubrir estímulos ambiguos o hacer historias. Como la prueba de manchas de Roshach y El Test de Apercepción Temática (TAT). 

Sin embargo, estas maneras de evaluar la personalidad no siempre son confiables porque se puede dar el efecto halo (generalizar impresión favorable o desfavorable de la personalidad de alguien), puede ser analizada en base a prejuicios, acentuar o distorsionar rasgos o dar una mala interpretación. Para eso se han creado métodos como escala de calificación (lista de rasgos y aspectos a evaluar) y escalas de validez (revelan si las puntuaciones de una persona deberían desecharse). Por eso la manera más objetiva de evaluar la personalidad ha sido mediante cuestionarios (prueba escrita y estandarizada).

El enfoque de los rasgos. Este enfoque estudia la personalidad mediante el análisis, clasificación e interrelación de rasgos claves y factores así como predisposiciones biológicas. Se hace una conexión entre rasgos y comportamientos para generar un concepto de la personalidad, un ejemplo es la tríada oscura que es cuando alguien presenta el rasgo de maquiavelismo (disposición a manipular), rasgos de psicopatía (falta de empatía) y rasgos de narcisismo (egocentrismo y superioridad).

La clasificación de rasgos, el psicólogo Gordon Albert estructuro el concepto de rasgos centrales (componentes básicos de la personalidad, la esencia) y rasgos secundarios (cualidades más personales como preferencias, actitudes, gustos u opiniones). El psicólogo Raymond B. Catell también dividió los rasgos en rasgos superficiales (características visibles) y rasgos constitucionales (el núcleo de la personalidad), mediante un análisis factorial diciendo que existían 16 rasgos que determinan la personalidad. En base a eso, se crearon los Cinco Grandes rasgos de personalidad para predecir el comportamiento de alguien (extroversión, afabilidad, escrupulosa, neuroticismo y apertura a la experiencia).

La teoría psicoanalítica estudia lo que se encuentra bajo la personalidad es decir, los impulsos y sentimientos inconscientes. Enfatiza las fuerzas y conflictos interiores. Fue creada por Sigmund Freud quién dijo que la estructura de la personalidad se dividía en tres: El ello (necesidades primitivas, principio de placer), el yo (dirige conscientemente el comportamiento en base a las necesidades del ello, principio de realidad) y el superyó (es la parte de la personalidad consciente de la moral, que busca el ideal del yo). Las luchas internas se producen por conflictos entre estas tres fases generando ansiedad neurótica (cuando el yo no puede controlar los impulsos del ello) y ansiedad moral (el yo no puede solucionar los impulsos del superyó).

Decía también que el inconsciente reprime recuerdos, emociones e impulsos del ello, la consciencia es lo que permite que te percates de las cosas en un momento dado y preconsciencia permite que el material sea fácilmente traído a la consciencia. También dividió el desarrollo de la personalidad en etapas psicosexuales cada una con una zona erógena característica (etapa oral, anal, fálica, latencia y genital) y que si uno tenía una fijación en alguna de estas etapas (conflicto no resuelto o trauma emocional por frustración o abuso) podía crear problemas futuros. Como esta teoría fue muy criticada nacieron los neufrodianos que seguían a Freud pero no por completo, estos tenían teorías contrapuestas sobre como los factores culturales y sociales afectan el desarrollo de la personalidad. Algunos fueron Alfred Adler, Karen Horney y Carl Jung. 

La teoría humanística se enfocaba más en la experiencia, problemas, potenciales e ideales humanos, en el libre albedrío (capacidad de todos para elegir libremente), en la naturaleza humana (rasgos, cualidades, potenciales y patrones de comportamiento humano) que según ellos era inherentemente buena y se basaba en la experiencia subjetiva (percepciones privadas de la realidad más aprendizaje). El psicólogo Abraham Maslow creó el concepto de autorrealización como el proceso importante de desarrollar el potencial. Además, Martín Seligman y Chritopher Peterson desarrollaron las seis fortalezas para el bienestar y satisfacción de la vida (sabiduría, valor, humanidad, justicia, templanza y trascendencia).

El psicólogo Carl Rogers creó la teoría del yo en la cuál explicaba que para alcanzar paz y felicidad interior se necesitaba el pleno funcionamiento de la persona. Que la personalidad se basaba en el Sí mismo (percepción flexible y cambiante de la identidad), la autoimagen (percepción subjetiva personal), los posibles yo (identidades múltiples posibles como el sí mismo ideal), las condiciones de valor (estándares internos que construyen o no el amor propio positivo), valoración organística (reacción natural de sí mismos sin distorsión) y una aceptación positiva. La incongruencia se daba cuando lo que sentimos que somos o la autoimagen no concuerda con lo que realmente actuamos.

Las teorías del aprendizaje de la personalidad o teorías conductistas definen la personalidad como la colección de patrones de comportamiento aprendidos y estables, que la personalidad se moldea mediante un condicionamiento clásico y operante, aprendizaje observacional, reforzamiento, extinción, generalizaciones y discriminación. Los psicólogos conductistas dicen que los rasgos son respuestas aprendidas por determinantes situacionales (causas externas que influyen en el comportamiento). El psicólogo John Dollard y Neal Miller establecieron que los hábitos forman la personalidad a través de impulsos (estímulos), señales (indicaciones del ambiente que llaman a actuar), respuesta (acción) y la recompensa (reforzamiento positivo).

La teoría del aprendizaje social se basa en la teoría conductista pero tomando en cuenta que los humanos piensan, un conductismo cognitivo, sus perspectivas incluyen la percepción, expectativas, pensamientos y eventos mentales para explicar la personalidad. Que el desarrollo de la personalidad y el comportamiento se basa en la situación psicológica (interpretación), la expectativa (esperas o en que anticipas que la acción resultará) y el valor de reforzamiento (valores e importancia subjetiva que uno da). También se basa en la autoeficacia (capacidad para producir un resultado deseado), autorreforzamiento (elogiarse o recompensarse a sí mismo), reforzamiento social (elogios, atención y aprobación de otros) y los roles de género (patrón culturalmente apropio de comportamiento) mediante la observación, identificación e imitación. 

Los rasgos en las diferentes situaciones. El temperamento (patrón general de atención, excitación y estado de ánimo) es la materia prima que forma las personalidades y se da mediante predisposiciones biológicas. También la personalidad se forma por la genética conductual (estilos de rasgos heredados) entonces después de este descubrimiento se creyó que  la personalidad se formaba de manera innata por la herencia. Sin embargo, después se descubrió que la personalidad también se moldea por el entorno, que los rasgos se expresan según las circunstancias o situaciones (interacción rasgo-situación). Se concluye que tanto los genes, la crianza, el ambiente, la cultura, las circunstancias, los rasgos y el contexto social e histórico influyen en la formación de la personalidad.

El liderazgo. Los lideres se caracterizan por la buena gestión de tareas (buena organización del tiempo) y la gestión de personas (acciones que expresen confianza, respeto y agrado entre los miembros de un grupo). Al inicio los psicólogos pensaban que los lideres nacían con la habilidad para serlo pero tiempo después se descubrió que los patrones de comportamiento, incluidos los de liderazgo, son aprendidos y estables en distintas situaciones. Todos podemos convertirnos en lideres mediante tres comportamientos principales: 

- Ser inspirador y comprometerse con una visión compartida: buscar valores que guíen al equipo a trabajar con dedicación, prestar atención y escuchar a los demás así como tener autoconciencia y metacognición 

- Ser innovador y desafiar el proceso: generar creatividad y cambios si el trabajo en grupo no se está dando de buena manera. Preguntar el por qué de las cosas para así aprovechar y reconocer las fortalezas y conocimientos de todos las personas del equipo. Aprender de las fallas, gran resiliencia y ser optimistas.

- Promover relaciones fuertes y el talento individual: Promover el apoyo y la responsabilidad mutua, mostrar interés en las preocupaciones de todos y confiar en ellos, desarrollar un clima o ambiente positivo. Trabajar de forma cooperativa, reconocer talentos, dar retroalimentación clara y consistente de un buen modo, observar y celebrar los éxitos colectivos, felicitar y ser agradecidos. 

Mi pregunta sería: ¿Qué consejos le darías a una persona que quiere desarrollar su máximo potencial, y qué características presentan las personas autorrealizadas? También a partir de la lectura ¿Cómo es que el estudio con gemelos ayudo a entender que tanto el ambiente como la herencia forman la personalidad de los seres humanos?




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