Pensamiento social e influencia social
Capítulo 13- Pensamiento social e influencia social
La psicología social es el estudio de como piensan y actúan los seres humanos en situaciones sociales y en la presencia de otros. Hay distintos factores que determinan de cierto modo nuestro comportamiento social, por ejemplo la cultura que es un patrón continuo de vida o conducta que pasa de generación en generación. Los roles sociales son la posición dentro del grupo que designa un patrón de comportamiento esperado y a veces cambian a las personas, pueden ser atribuidos (asignados sin control de uno) o alcanzados (se logran de forma voluntaria). Estos roles pueden generar un conflicto cuando dos o más roles demandan cosas controversiales.
La estructura de un grupo es el conjunto de red de roles, comunicación y poder entre los integrantes. Cohesión de grupo es la atracción entre miembros e intensidad de permanecer en el grupo. Existen los grupos de pertenencia que son aquellos con los que uno se identifica y determinan quién eres socialmente y los grupos de no pertenencia que son con los que no nos identificamos y crean conflictos y prejuicios. Lo que determina el rol en el grupo también depende de la posición social (grado de respeto y admiración por los otros miembros de grupo), poder social (capacidad para controlar comportamiento de otros) y la norma de grupo (estándar aceptado de un comportamiento apropiado).
Todos los seres humanos llevamos a cabo un proceso de pensar sobre nosotros mismos y otros en un contexto social a esto se le llama cognición social. Cuando no hay estándares objetivos utilizamos la comparación social para comparar nuestras acciones, sentimientos, opiniones y capacidades con personas mayormente similares a nosotros. A quién se escoja para compararse influye en los grupos en los que uno participa. Existe la comparación descendente (cuando uno se siente amenazado y busca algo inferior para la comparación) y la comparación ascendente (comparar con alguien que ocupa un lugar más alto y aporta a la mejora personal).
Los individuos observan diariamente los actos de los demás y hacen atribuciones a estos. Las atribuciones se refieren a adivinar como se actuará a partir de la evidencia vista. Estas atribuciones pueden ser afectadas por causas externas (fuera de la persona) y a su vez por causas internas (necesidades o rasgos de personalidad) creando así un punto de vista subjetivo.
El psicólogo Harold Kelley menciono que algunos factores que afectan las atribuciones son el que sea consistente (ver si la conducta cambia poco), la distinción (notar comportamiento en circunstancias específicas), el objeto al que se dirige y el escenario o ambiente en que el comportamiento sucede, las demandas situacionales (presiones para comportarse de cierta manera) y el consenso (cuando muchas personas actúan igual). Muchas veces los seres humanos usamos la autodiscapacidad para hacer arreglos o una atribución preparada cuando vemos que podríamos tener un desempeño deficiente. Cuando uno hace atribuciones puede fallar cometiendo error fundamental de atribución (atribuimos el actuar de los demás a causas internas) y sesgo actor-observador (en base a nuestro propio actuar mayormente lo atribuimos a causas externas).
Las actitudes. Una actitud es la percepción negativa o positiva al evaluar a las personas, objetos o asuntos. Las actitudes predicen o dirigen acciones futuras y nos orientan hacia el mundo social. Se basa en componente de creencia (lo que creemos del objeto o asunto), componente emocional (sentimientos hacia ese objeto o asunto) y componente de acción (comportamiento hacia eso). Las actitudes se forman a partir del contacto directo (experiencias personales con el objeto a evaluar), condicionamiento casual (aprendizaje por suerte o coincidencia), interacción con otros (a través de discusiones) y la pertenencia a grupos o la crianza (valores, creencias y prácticas enseñadas).
Para medir las actitudes se pueden utilizar: entrevista abierta (expresen libremente actitudes sobre algo), escala de distancia social (actitudes hacia grupos sociales, quiénes admitirías a tu grupo), escalas de actitud (declaraciones que expresen puntos de vista diversos sobre algún tema, estoy de "acuerdo" o "desacuerdo") así como consecuencias inmediatas, expectativas y hábitos.
Las actitudes son usualmente estables sin embargo, las actitudes pueden cambiar. Los grupos de referencia son cualquier grupo utilizado como estándar para comparación social según las actividades y valores de interés y con los que nos identificamos. La persuasión es el intento delicado o deliberado de cambiar actitudes y creencias por información y argumentos, se considera el comunicador, mensaje y la audiencia. La persuasión puede ser externa o por un proceso interno.
La disonancia cognitiva se da cuando hay un choque entre pensamientos contradictorios o inconsistentes creando un estado psicológico que genera cierta incomodidad. La inconsistencia realiza o produce que uno se motive a querer hacer que los pensamientos y las actitudes concuerden con las acciones y nos convencemos a nosotros mismos de que estamos haciendo lo correcto. A veces la toma de decisiones causa disonancia cognitiva por ejemplo, genera el arrepentimiento de comprador (ver factores positivos en la decisión no elegida). En los casos en los que uno actúa en contra a actitudes y creencias genera justificación para esa conducta y eso afecta la disonancia que uno siente.
La influencia social genera cambios en el comportamiento inducidos por acciones de otros. Existen clases de influencia social: la más débil es por la mera presencia (cambios porque otros están cerca), la conformidad (cambio espontáneos para estar de acuerdo con otros), ser sumisos (cambiar comportamiento en respuesta a otros), obediencia (cambios de conducta por demandas de autoridad) y la coerción (cambiar conducta por obligación).
La mera presencia es la tendencia de las personas a cambiar comportamientos solo por la presencia de otros o cuando invaden la zona íntima. El espacio personal es la área que rodea al cuerpo y que suele ser muy privada y sujeta al control personal. Proxémica es el estudio de las normas en base al espacio personal. Esas normas espaciales definen cuatro tipos de distancia: la distancia íntima (espacio más privado y exclusivo, 45 cm), distancia personal (interacción cómoda con amigos, 1.20 m), distancia social (elimina mayoría de contacto físico y formaliza conversación, 1.20-3.60 m) y distancia pública (interacciones formales, más de 3.60m).
Cuando uno está en presencia de otros podemos o cambiar nuestro comportamiento positivamente, es decir, tendencia a desempeñarnos mejor al estar en presencia de otros (facilitación social) o sí no confías en ti mismo y en tu desempeño probablemente hagas menos esfuerzo al estar en un grupo y saber que no es uno el único responsable de trabajar (holgazanería social).
La conformidad. Esta se demuestra cuando el comportamiento propio concuerda o está alineado con las normas sociales (comportamiento designado normal o aceptado). Suele darse cuando hay uniformidad (todos concuerdan entonces se interactúa cómodamente). Mediante el experimento de Asch se notó que la presión de grupo hace que uno se conforme con lo que dice o acuerdan los demás incluso si no estamos de acuerdo o a favor. Personas ansiosas, con poca confianza o necesitadas de aprobación, aceptación y cooperación grupal son más susceptibles a caer en la presión grupal. Para poder cumplir las normas de un grupo se utilizan sanciones grupales (como amenazas como rechazo o exclusión).
Entre más nos importe la pertenencia a un grupo, o entre más grande sea un grupo, la unanimidad o el hecho de que alguien más piense como uno influye en la conformidad y presión que sintamos. El psicólogo Irving Jannis estableció el término pensamiento de grupo a una lealtad equivocada (impulso de tomar decisiones para obtener aprobación, autocensura).
La sumisión es un tipo de presión directa que produce que una persona acepte las solicitudes de otra persona con poca o ninguna autoridad. Para determinar si una persona se someterá a una petición se necesitan tres factores: si proviene de alguien que conocemos y no de un extraño, consistente con nuestras acciones previas, nos permite corresponder a un favor, regalo o servicio. El efecto del pie en la puerta se da cuando uno acepta primero una solicitud pequeña entonces eso crea que sea más probable que luego uno se someta a una demanda mayor. El efecto de la puerta en la cara es en cambio la tendencia de personas a rechazar solicitud importante y luego aceptar una pequeña porque se siente que necesita corresponder a esa después de renunciar a la mayor. Y la técnica de bola baja que se da cuando alguien ya se comprometió a algo entonces se piden hacer solicitudes adicionales.
La obediencia. Es un tipo especial de sometimiento hacia las demandas de una autoridad. El psicólogo Stanley Milgram comenzó a estudiar como se da la obediencia en los casos donde hay o no una autoridad presente. Esto se dio mediante el experimento de Milgram que consistía en donde un "maestro" tenía que darle descargas eléctricas a un "aprendiz" en presencia de un experimentador, el aprendiz era un actor pero el maestro no lo sabía. Con esto se descubrió que el prestigió del lugar, la presencia de una autoridad, el seguir ordenes y la distancia con el aprendiz determinaban si había más o menos obediencia a cumplir ordenes a pesar de ser poco éticas.
La coerción es el tipo más extremo de influencia social puesto que es cuando se obliga a alguien a cambiar creencias y comportamiento en contra de su voluntad. El lavado de cerebro es cuando se quiere forzar un cambio de actitud que requiere control completo, manipulación psicológica, audiencia cautiva y que la persona se sienta indefensa. Esto suele darse en los cultos destructivos (grupo autoritario en que la personalidad del líder es más importante que las creencias que predica, obedecer conductas rígidas) donde se siguen dictados sin cuestionarlos, mayormente los seguidores suelen ser victimizados.
La asertividad implica defender derechos de rehusar, solicitar y corregir error al hablar en tu propio nombre, es una expresión directa y honesta de sentimientos y deseos que no es exclusivamente egoísta pero no es como la agresión porque se toman en cuenta los demás y no se logran metas a expensas de otros. A veces las recompensas y ansiedad por no hacer una escena o desagradarle a los demás causa que no seamos asertivos. Para mejorar eso se puede hacer un ensayo de diálogo, interpretar escena o representar roles así como sobreaprender para producir respuestas inmediatas o automáticas.
Los psicólogos han descubierto que trabajar en equipo produce a su vez una mejora personal y grupal y se basa en habilidades como la comunicación, liderazgo, resolución de problemas, trabajo con otros, creatividad, integridad e inteligencia emocional. El equipo es distinto al grupo porque se busca no solo lograr una meta en conjunto sino también tener interdependencia al trabajar activamente todos juntos. Para mantener un buen trabajo en equipo se puede: crear reglas básicas (establecer normas), que todos participen y den su opinión, compartir explícitamente lo que uno quiere y modela comportamiento en ti que también deseas ver en los demás.
Mi pregunta sería: ¿Nunca le ha pasado que se deja llevar por lo que los demás dicen a pesar de que usted piensa distinto o cambia sus actitudes por la presión de grupo? ¿Qué hace para evitarlo o mejorarlo?

ResponderEliminarMe ha sucedido varias veces que tengo que ajustar mi opinión en un grupo porque otras personas a menudo no estaban interesadas en mi opinión, no estaban abiertas a nuevas opiniones o no podían entender otras opiniones. En situaciones como esta siempre me decía a mí mismo "Está bien, Julia, tú lo sabes, stay calm". No intenté iniciar una discusión, sino más bien intentar sacarla del camino. Creo que para reducir esto es muy importante tener confianza en uno mismo y expresar la opinión abiertamente. Las críticas vienen de todos lados, por lo que si estás muy seguro de tu propia opinión, es importante mantenerla y no tener miedo de las reacciones de los demás.